10 julio 2026
El mensaje clave de la Semana de Acción Climática de Londres: los paisajes resilientes son la base de una economía mundial sólida
El equipo de Finanzas Responsables de Proforest participó activamente en la London Climate Action Week (LCAW), representando nuestro programa Finance for Resilient Landscapes, respaldado por financiación filantrópica de HSBC y coordinado junto con nuestros socios Conservation International y The Nature Conservancy.
A lo largo de los distintos eventos en los que participó HSBC durante la LCAW, surgió un mensaje claro: los paisajes resilientes son fundamentales para la seguridad del comercio mundial.
La deforestación como un riesgo empresarial
La deforestación es cada vez más reconocida como un riesgo para los negocios, y no únicamente como un problema ambiental. Muchas empresas entienden que la pérdida de bosques y naturaleza genera incertidumbre en las cadenas de suministro, al acelerar riesgos relacionados con sequías, inundaciones, degradación del suelo o inestabilidad social, factores que amenazan la resiliencia de la producción y la seguridad de las cadenas de suministro agrícolas.
La naturaleza como un activo
A pesar del creciente reconocimiento del valor de la naturaleza, los activos naturales (como los bosques) presentes en los paisajes donde se producen materias primas clave suelen ubicarse en áreas adyacentes y no son gestionados directamente por las empresas que se abastecen de estos territorios. Las soluciones financieras destinadas a proteger y restaurar estos activos naturales deben aprender de modelos existentes, como los mercados de carbono, y considerar enfoques emergentes que integren diferentes tipos de capital.
Trabajar juntos para lograr un mayor impacto
Abordar la pérdida de naturaleza a gran escala requerirá nuevos modelos de colaboración entre empresas, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, inversores y entidades filantrópicas.
Nuestro programa Finance for Resilient Landscapes (F4RL) demuestra lo que es posible cuando la filantropía, el sector privado y las instituciones financieras trabajan conjuntamente en torno a un objetivo común: crear paisajes más productivos, más resilientes y con mayor capacidad para generar resultados positivos para las personas, la naturaleza y el clima.
A medida que este impulso continúa creciendo, el desafío ahora es acelerar la financiación y las alianzas necesarias para convertir la inversión en paisajes resilientes en una realidad.


